ERRORES A LA HORA DE AMUEBLAR


 
Puede parecer una incoherencia que una tienda de muebles, como nosotros, aconseje la instalación de los muebles justos en un salón-comedor, pero no lo es en absoluto.
Precisamente porque nuestra misión como profesionales del sector, es ayudar a que nuestros clientes encuentren y elijan única y exclusivamente aquello que precisan.

Es decir, los muebles que se ajusten al espacio disponible y se adecuen a las necesidades prácticas de sus usuarios.

Atrás quedaron los tiempos en que cada mueble resolvía una sola necesidad.

La disminución de metros en las viviendas nos ha llevado en los últimos años a replantearnos, poco a poco, la utilidad de los pequeños muebles.

Éstos ocupaban y recargaban los espacios innecesariamente, y a decantarnos por otro tipo de mobiliario que cumpliera con las mismas finalidades que dos o más muebles auxiliares.

 
Así, se integró en un mismo mueble toda clase de aparatos reproductores para ver televisión, escuchar música, guardar libros...

También los enseres del comedor: vajilla, cristalería, mantelería y cubertería, quedando así innecesario la utilización de muebles auxiliares como la mesa para el televisor, muebles para las cadenas musicales o librerías;

Además todo esto contribuyó a conseguir ambientes con una decoración mucho más limpia y ordenada.

Existen, sin embargo, ciertos errores en los que se siguen cayendo a la hora de amueblar una vivienda, sobre todo los que lo hacen por primera vez, ya que evidentemente son los más inexpertos y los que optan por  soluciones que en realidad acaban siendo más bien problemas.

El error más generalizado en estos casos es pensar en un hogar para recibir a amigos y familiares, en lugar de hacerlo pensando en las personas que van a habitar la vivienda. Pensar de este modo nuestra vivienda nos hace elegir así:



-Una composición o tamaño de sofás que pueda albergar al mayor número de personas posible. Elige el sofá de acuerdo a las necesidades de uso diario, y soluciona la falta de asientos en momentos puntuales con las sillas del comedor, poufs y otro tipo de asientos que puedas guardar o tener dispuestos en otras habitaciones.



-Una mesa de comedor que también pueda albergar a muchos comensales. Es mejor elegir una mesa que cerrada ocupe el mínimo espacio, el suficiente para dar servicio a quienes en ella van a comer o cenar a diario, y que nos dé la posibilidad de extenderse cuando lo necesitemos. Hay modelos que duplican su capacidad cuando están totalmente abiertas.



-Un gran número de sillas para el comedor. 4 sillas para diario deben bastar. Al igual que ocurre con el caso del sofá, cuando recibas visitas, echa mano de sillas que tengas en otra habitación o incluso apilables o plegables.



-Camas supletorias 'por si acaso'. A no ser que tus familiares o amigos vivan lejos, y puedan necesitar quedarse a dormir cuando vienen a visitarte, es innecesario contar con más de una cama supletoria en una vivienda.


-Aparador, porque lo has visto en casa de un amigo/a y queda muy bien. ¿Te has preguntado si es lo más adecuado para el espacio del que dispones? no antepongas jamás lo que 'queda bien' a lo que realmente necesitas. Muchos salones-comedores de dimensiones generosas, acaban siendo laberintos con pequeños "pasillos" por los que es prácticamente imposible transitar sin tropezar con un mueble.



-Un apilable muy grande donde quepa todo. Es justamente lo contrario al caso anterior. Nos empeñamos en tener todo en un sólo mueble, cuando debido a la distribución de nuestro comedor, es mejor optar por un pequeño mueble de salón e instalar junto a la mesa un aparador u otro tipo de contenedor auxiliar.

Y ya que hemos hablado de distribución, también en estos casos se cometen muchos errores, casi todos ellos causados por amueblar un espacio poco pensado. ¿No es más lógico dedicar dos tercios de la habitación a salón y el resto a comedor? Al fin y al cabo el 90% del tiempo que pasamos en esta estancia es sentados en el sofá o realizando cualquier otra actividad en la zona de estar.
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